Construcción del espacio religioso

La plaza es el espacio acotado al aire libre que forma un ensanchamiento dentro de la trama de la ciudad, cortándose al llegar a ella.

el colocar el espacio de encuentro en una plaza invita a continuar la trama y dirigirse al espacio central iluminado.
estos “caminos” están marcados, en un principio, por una grietas finísimas que llevan al centro. Para llegar a él hay que hacerse paso excavando en el material dando la sensación de estar atravesando una niebla densa, llegando a un centro de encuentro iluminado.
Poco a poco los pasos se van agrandando, se forman otros nuevos y se can uniendo entre ellos.
Es espacio central se va adaptando a las personas que van ocupándolo, que lo moldean, cada una, al llegar al centro añadiría más luz gracias a la vela que en el camino le ayudaría a llegar y haría con su paso que el espacio de encuentro aumentara llegando un punto en el que la construcción desaparecería por completo dejando atrás restos de lo que fue.
Maria Valle

©antonio navarro

©antonio navarro

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Santurio&Gallego

Sergio Santurio esta vez visita La casa negra formando equipo con Carlos Gallego creando Santurio&Gallego, sin duda una combinación excepcional cuando dos artistas en diferentes campos deciden trabajar juntos.

Santurio ya forma parte del equipo de artistas de La casa negra, ecléctico en sus creaciones,  observador de su entorno, descubridor de la belleza escondida en una brizna de hierba, en un trozo de madera arrastrado por el mar o un simple trozo de acero oxidado por el paso del tiempo, los cuales filtrados por su metodología de análisis se convierten en piezas únicas, irrepetibles, sin duda su abuelo tuvo algo que ver en todo este proceso de aprendizaje y respeto a lo que le rodeaba en sus paseos en Santurio (Gijón), ahora ya sin él y a caballo entre San Francisco y Gijón, sigue siendo sin duda un referente en su cotidianeidad.

Sergio Santurio se convierte en un receptor de los sonidos de la naturaleza, extrayendo de ella notas musicales que le crean la urgencia de ir en busca de un piano para sacarlas fuera de su cabeza transmitiendo sus emociones y haciéndolas extensibles al resto de los mortales. Él no tiene formación musical  es un pianista autodidacta el cual encandila con su virtuosismo innato que acrecienta la sensación de hacerme más pequeño ante alguien tan “grande”.

Por si él solo no fuera suficiente ha hecho tándem con Carlos Gallego, dando pie a una colaboración que voy a denominar Santurio&Gallego (con el beneplácito de los implicados). Esta no es la primera vez que colaboran y auguro que tampoco la última, dada la complicidad que aparece en sus propuestas.

La primera vez que los vi juntos fue en la presentación del “Bestiario” donde la destreza grafica de Santurio se entremezclaba con Gallego ideando un mundo llego de elocuencia, creatividad y reminiscencias a los antiguos textos de botánica, un trabajo impecable que permitió a Sergio Santurio tener las notas mas altas de su promoción con este proyecto.

Cuando vi estos dibujos pensé en Moebius, en ese mundo interior locuaz, depurado y solo apto para soñadores…

Gallego es cocinero, bueno el dice que aprendiz, pero no creo que lo sea (aprendiz digo) es cocinero, eso se es, se nace como todo lo que rodea la sinestesia apta para consumo humano. Olor, sabor, color… sin duda un regalo para mis/nuestros sentidos.

Santurio&Gallego es por tanto una fusión de conocimientos y el trabajo bien hecho desde la colaboración, el respeto y la admiración que ambos se tienen entre si.

Lo que nos muestran esta vez es una serie de cubiletes con flores congeladas en el prado que rodea La casa negra,  que preconizan el fin del invierno mediante su deshielo pausado pero concreto.

A su vez han elaborado un menú alegórico a la ¨Primavera” con codorniz y fresas:

Huevos de codorniz con alioli de leche sobre moneda de pan

Flor de flores con fresas en almíbar y chocolate blanco

Las exquisiteces con las que nos deleitaron fueron nunca mejor dicho arte efímero, duro lo que una bolsa de golosinas en la puerta de un colegio. Un buen sabor de boca quedo entre todos, entremezclados con los sonidos de Javier Álvarez resonando en nuestra memoria reciente.

Como dije antes Santurio&Gallego son un gran equipo, un buen tándem de artistas siempre bienvenidos a La casa negra.

A.Bauduc