Javier Reguera

Tal vez como una ofrenda a los dioses, Javier Reguera nos presenta este bodegón en Primavera.

Parco en palabras pero seguro de su quehacer cotidiano, Javier Reguera exhibe sus dones a ofrecer, como en aquellos “vanitas” en los que uno dejaba entrever sus posesiones. Y él, nos muestra su yo.

Sin embargo juega a ser “dios” al realizar un pastel sobre lienzo, tentando al destino su perpetuidad en el soporte, pero no cabe duda que incluso en el recuerdo sobrevivirá esta ofrenda.

 

A. Bauduc

 

 

javier reguera

KSO

KSO, construye (tal vez) desde la recuperación de objetos un nuevo ideario.

La obra que no está pintada. No es pintura, técnica que con más asiduidad cultiva el artista. Si bien es frecuente que desarrolle sus propuestas artísticas en los más variados formatos, que van de la escritura, a la música, pasando por la performance, o otros. En este caso en base a ese ideario personal crea “Santos que no pinte, demonios que se tienen que volver. Tal vez sea necesario cambiar los ídolos establecidos por unos que realmente han sido parte de nuestra existencia.

Una llamada de atención, con cierta ironía, implícita incluso en el titulo de la obra presentada.

A.Bauduc

KSO

 

 

 

Román Fernández&Alberto Martínez

Román Fernández & Alberto Martínez echan mano de la pulpa de papel para crear esta obra que navega entre el arte matérico, táctil y la evolución del “handmade paper” desarrollado en la década de los 70 en EEUU.

Al ver por primera vez esta pieza me llevo irremediablemente a pensar en John Babcock, supongo que por una deformación formal de buscar referentes. A la vez recordé una serie de artistas deciden experimentar con la pulpa de papel para conformar una obra única, definitiva, sin necesidad de otros artificios, como ocurre en esta obra, la pulpa “flota” sobre el bastidor que hace de soporte, el color es vibrante, fresco como la hierba recién cortada en primavera.

A.Bauduc

 

 

 

Elisa Vázquez

Elisa Vázquez, se imbuye en el circulo, medita desde el centro, tal vez como centro del universo.

La conocí haciendo imágenes que me recordaban los mándalas, ajustados a diferentes procesos técnicos, que resolvía con ese conocimiento del trazo y la búsqueda de  la belleza, una “belleza espiritual “ propia de la admiración por la sencillez de la forma (o la complejidad del circulo).

Ella ha evolucionado, su obra le acompaña en esta desarrollo personal, el mándala a salido del circulo central comenzando a inundar el papel con pequeños clones circulares.

La magia surge por la vibración del color (fosforescente) que hace  flotar sobre el papel y la sorpresa aparece al desvanecerse la luz, una nueva dimensión aparece, fugaz como un estrella.

Ahora mismo tiene su primera exposición individual en Madrid y como no podría ser de otro modo en el Circulo de Bellas Artes.

A.Bauduc

 

Elisa Vázquez