Santurio&Gallego

Sergio Santurio esta vez visita La casa negra formando equipo con Carlos Gallego creando Santurio&Gallego, sin duda una combinación excepcional cuando dos artistas en diferentes campos deciden trabajar juntos.

Santurio ya forma parte del equipo de artistas de La casa negra, ecléctico en sus creaciones,  observador de su entorno, descubridor de la belleza escondida en una brizna de hierba, en un trozo de madera arrastrado por el mar o un simple trozo de acero oxidado por el paso del tiempo, los cuales filtrados por su metodología de análisis se convierten en piezas únicas, irrepetibles, sin duda su abuelo tuvo algo que ver en todo este proceso de aprendizaje y respeto a lo que le rodeaba en sus paseos en Santurio (Gijón), ahora ya sin él y a caballo entre San Francisco y Gijón, sigue siendo sin duda un referente en su cotidianeidad.

Sergio Santurio se convierte en un receptor de los sonidos de la naturaleza, extrayendo de ella notas musicales que le crean la urgencia de ir en busca de un piano para sacarlas fuera de su cabeza transmitiendo sus emociones y haciéndolas extensibles al resto de los mortales. Él no tiene formación musical  es un pianista autodidacta el cual encandila con su virtuosismo innato que acrecienta la sensación de hacerme más pequeño ante alguien tan “grande”.

Por si él solo no fuera suficiente ha hecho tándem con Carlos Gallego, dando pie a una colaboración que voy a denominar Santurio&Gallego (con el beneplácito de los implicados). Esta no es la primera vez que colaboran y auguro que tampoco la última, dada la complicidad que aparece en sus propuestas.

La primera vez que los vi juntos fue en la presentación del “Bestiario” donde la destreza grafica de Santurio se entremezclaba con Gallego ideando un mundo llego de elocuencia, creatividad y reminiscencias a los antiguos textos de botánica, un trabajo impecable que permitió a Sergio Santurio tener las notas mas altas de su promoción con este proyecto.

Cuando vi estos dibujos pensé en Moebius, en ese mundo interior locuaz, depurado y solo apto para soñadores…

Gallego es cocinero, bueno el dice que aprendiz, pero no creo que lo sea (aprendiz digo) es cocinero, eso se es, se nace como todo lo que rodea la sinestesia apta para consumo humano. Olor, sabor, color… sin duda un regalo para mis/nuestros sentidos.

Santurio&Gallego es por tanto una fusión de conocimientos y el trabajo bien hecho desde la colaboración, el respeto y la admiración que ambos se tienen entre si.

Lo que nos muestran esta vez es una serie de cubiletes con flores congeladas en el prado que rodea La casa negra,  que preconizan el fin del invierno mediante su deshielo pausado pero concreto.

A su vez han elaborado un menú alegórico a la ¨Primavera” con codorniz y fresas:

Huevos de codorniz con alioli de leche sobre moneda de pan

Flor de flores con fresas en almíbar y chocolate blanco

Las exquisiteces con las que nos deleitaron fueron nunca mejor dicho arte efímero, duro lo que una bolsa de golosinas en la puerta de un colegio. Un buen sabor de boca quedo entre todos, entremezclados con los sonidos de Javier Álvarez resonando en nuestra memoria reciente.

Como dije antes Santurio&Gallego son un gran equipo, un buen tándem de artistas siempre bienvenidos a La casa negra.

A.Bauduc

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Sánchez Luna

Sánchez Luna es silencio, desde su gesto cotidiano hasta su obra, silencio desde la prudencia, la meditación, no hay ruido en el, solo silencio.

Cuando observo su obra gráfica, me traslado a paisajes imaginarios, lugares recónditos que afloran, tal vez fruto de la misma intuición de la que nacen, ya sean de un texto leído por el autor, una ensoñación o la propia meditación del grabador, el cual desde el conocimiento del medio en el que trabaja va explorando la matriz hasta obtener imágenes como la que se expone ahora en La casa negra.

Una obra que se presenta con una sobreestampación que la convierte en tal vez el mapa de un lugar recóndito, el cual encajando las piezas nos va a permitir descubrir el preciado tesoro que guarda en el. La lectura del “mapa” esta lleno de una retorica propia fruto del saber hacer de su creador, el cual se deja desgajar desde la observación silenciosa y metódica.

 

A. Bauduc

Imagen

Eva Mengual

La cianotipia o el destino me llevo a la seiscuatro un taller de grabado en pleno barrio de Ruzafa (Valencia) una tarde de marzo, iba por curiosidad, admiración por este tipo de imágenes que surge de la imagen fotográfica con cierto toque pictórico, misterioso y tal vez mágico, propio del ilusionismo químico …

 

Por la cianotipia o el destino entre en la seis cuatro y en sus paredes colgaban piezas sueltas, carteles con indicaciones sobre el uso del taller… a la entrada un grabado con un negro intenso, frente a una pared de ladrillos, al fondo junto a la mesa de trabajo 4 papeles en la pared a modo de collage convertían ese rincón en un punto de atención permanente.

Entre información, cafés, croissant y magia  fui viendo a Eva Mengual moviéndose como pez en el agua en su taller, desvelando pequeños secretos que me hacían comprender un poco mejor qué y cómo se “cocinaba” en este taller. Y como la cocinera es buena, la comida sale deliciosa, su sensibilidad quedaba recogida en los cuatro papeles que se muestran en La casa negra, sutiles, delicados e intensos, me vino a la mente “Cruzeiro do Sul” (1969-1970), una una obra de Cildo Meireles que se mostro en el Reina Sofia en la exposición: No es sólo lo que ves: Pervirtiendo el minimalismo por como algo nimio puede inundar un espacio sin más, y Eva también es un poco así pequeña pero con un dominio del espacio que la convierte en un ser diferente

En mi segundo día de estancia y ya superado el tiempo prudencial hable con Eva y le propuse la posibilidad de mostrar estas 4 obras en La casa negra, se “resistió” en un primer instante (supongo que aparezca un personaje diciendo estas piezas me parece geniales, me las deja, pues acojonar un poco) pero el caso es que accedió y para deleite de los visitantes de la exposición Primavera una parte de Eva Mengual estará presente.

A. Bauduc

 

“A” por Javier Álvarez

El 26 de abril si el destino lo permite Javier Alvarez visitará La casa negra. Esa misma tarde a las 20h se inaugura “primavera” seré nuestra 4 exposición. (La entrada será gratuita hasta completar aforo, y se ruega máxima puntualidad).

Nos pareció interesante conocer la  propuesta de Javier, ya que nuestro espacio es un lugar para el arte, la contemplación y el sosiego. Es un espacio donde los comisarios seleccionan una serie de artistas que encajan según sus criterios en cada exposición, donde el artista no paga por exponer, donde exhibe su trabajo al público y en caso de alguien este interesado será el propio artista el que gestione su obra. Ante la pregunta de ¿y dónde está el negocio? la respuesta es esta frase de André Maurois

  • lo bello es aquello que es inteligible sin reflexión

Tal vez el arte es lo único que da cordura a este mundo.

 

A continuación tenéis el texto extraído de la web de Javier Álvarez (la cual podéis visitar http://www.alvarezjavier.com)

A

es mi nuevo disco,

compuesto a finales del año diez de esta era.

 

Como novedad

y ciñéndose a la cruda realidad de los tiempos corrientes,

no pienso grabarlo.

Primero no hay dinero

y luego

porque hoy en día es dificilísimo buscar algo que no encuentres en la red.

 

De momento,

estoy mostrándolo en petit comité

e insisto en hacerlo antes de que el sol se ponga

o al atardecer mismo,

momento que me ayuda

a rescatar el espíritu de aquellas sagradas escuchas

de los discos que amamos.

 

Porque el juego es paradójico:

me hace ilusión que no exista en soporte alguno

pero para mi claramente es un nuevo elepé,

con sus dos caras,

sus letras

y sus imágenes.

 

Invito a que inventemos todo ello

en el preciso momento.

 

Hay que jugar, j á

marzo del doce

Este es un enlace a una entrevista que le hicieron:

http://youtu.be/4i0ujhbNsVs

 

Disfrutarla